Archivo para la categoría Poesía

David Refoyo: “La última literatura española se caracteriza por intentar superar los límites, ahí me posiciono yo”

Rockero, publicista, bloguero, poeta y narrador, David Refoyo (Zamora, 1983) es uno de esos “jóvenes preparados” que hablan los medios. Con dos libros publicados, Refoyo destila talento y juventud. Ganas de romper con todo. De su último libro y primer poemario que ve la luz, Odio (La Bella Varsovia, 2011), los críticos destacan la originalidad. Un lenguaje exacto y expresivo conjugado con eslóganes publicitarios, aparentemente inocentes. Hablar de miseria y de desgracia y de Coca-cola y sonar poético y sonar certero y sonar revelador.

Jara C.: Tu último libro es difícil de clasificar. Por una parte, es un catálogo que nos muestra la frivolidad de la publicidad y los mensjaes que oculta, pero por otro es un ejercicio de prosa lírica fascinante. Como autor, ¿cómo lo definirías?

David Refoyo: La publicidad siempre ha buscado en la poesía una forma de expresión diferente, por eso decidí explorar el camino inverso, que fuera la poesía la que buscase en la publicidad, para dinamitar el proceso creativo, reinventándolo, utilizando los mismos trucos y las mismas herramientas, pero cambiando el foco de sitio.

J. C.: Por tanto, para ti es el mismo lenguaje, entiendo, solo que en diferente contexto, usado para fines distintos.

D. R.: Escribo con la misma intensidad e intención para publicidad que para poesía. Tal vez sean dos caras del mismo proceso o tal vez sean diferentes, pero no encuentro diferencias hoy por hoy.

J. C.: Aceptarás al menos que las finalidades de ambas son distintas. ¿Cuál es la finalidad de la poesía bajo tu punto de vista?

D. R.: Por un lado, sí, la finalidad de ambas son diferentes, pero por otro lado son exactamente iguales: comunicar, despertar algo en el interior del receptor, mover a una acción o idea, enseñar caminos nuevos, establecer un contacto a través del pensamiento. Ambas forman parte de un mismo proceso, al menos en mi caso, porque la búsqueda, esencialmente, es la misma.

J. C.: 25 centímentros abrió un espacio inexplorado en la narrativa española, tanto en la temática, muy arriesgada, como en la forma de presentarla, relatos fragmentarios pero perfectamente hilvanados. Como poeta, también vemos que estás destacando por tu originalidad. ¿Dónde te encuentras más a gusto? ¿O narrativa y poesía no son más que dos caras de la misma moneda?

D. R.: Entiendo que existen diferencias conceptuales entre escribir poesía o narrativa, pero si hay alguna característica de la última literatura española es, precisamente, el intento por superar los límites, por no establecer diferencias tan cerradas sobre los géneros, por participar de la mayoría de ellos. Ahí es donde me gusta posicionarme, donde disfruto de lo que hago.

J. C.: El tema de la narrativa y la poesía actual es muy interesante: ¿crees que está habiendo una (re)generación? ¿En qué clásicos y en qué autores contemporáneos te miras?

D. R.: Intento leer toda la poesía que cae en mis manos, sin importarme corrientes o épocas. Cuando escribí Odio tenía muy presente La Semana Fantástica de Fernando Beltrán, pero también David González, Manuel Vilas y, de un modo tangente, Claudio Rodríguez, que es uno de mis autores favoritos, aunque no quiero colgarle la etiqueta de clásico porque sigue muy vigente. Aunque mis referencias, en este caso, abarcan más campos que la poesía (música, publicidad, cine, televisión…).

Creo que regeneración como tal no está habiendo, simplemente ahora es más fácil enseñar la cabeza y que te conozca el público gracias a Internet, pero no creo que haya más creadores que antes. Eso sí, me encanta que la gente joven asome (o nos asomemos).

J. C.: Además de la difusión, como tú muy bien apuntas, ¿no crees que Internet trae lenguajes e incluso géneros nuevos al discurso literario?

D. R.: Me sorprenden la cantidad de nuevas formas de expresión que están naciendo en Internet y me fascina que cualquiera pueda contar algo y tener su público. El modelo de negocio tendrá que aprender a adaptarse a esta nueva realidad si quiere mantenerse. En cuanto a lenguajes diferentes estoy de acuerdo, somos muchos los autores que empleamos la tecnología en nuestra obra, forma parte de nuestra cultura diaria.

J. C.: ¿Está subestimada la cultura actual? ¿Crees que se tiende siempre a mitificar “lo antiguo” en detrimento de “lo nuevo”?

D. R.: No lo creo, supongo que es cuestión de perspectiva y para mitificar una obra hace falta tiempo. Aunque también es cierto que algunas obras se convierten en míticas al poco tiempo de ver la luz, obras plenamente actuales como el Proyecto Nocilla o Las Afueras (por citar los dos que me vienen a la memoria ahora mismo).

 

David Refoyo asegura que su máxima preocupación ahora mismo es leer. Acaba de terminar otro poemario y está empezando su segunda novela, “que no hablará de sexo ni de centímetros”, dice. De momento,  Odio. Y un poco de rock.

  • Título: Odio
  • Autor: David Refoyo
  • Nacionalidad: española.
  • Editorial: La Bella Varsovia.
  • Año: 2011.
  • Género: poesía.
  • Páginas: 84.
  • Precio: 10 €.

, , , , ,

2 comentarios

Bella durmiente

  • Título: Bella durmiente
  • Autor: Miriam Reyes.
  • Nacionalidad: española.
  • Editorial: Hiperión.
  • Año: 2004.
  • Género: poesía

Miriam Reyes es una mujer. Miriam Reyes es una poeta. Ella sabe de ambas circunstancias y las usa en su obra. Actualmente vemos como cualquier cosa que escriba una mujer sobre sí misma (ya sea sobre su cuerpo, su relación con su entorno, hombres o mujeres) está mal visto. Se dice que hay un exceso de poesía de género. Sin embargo, Reyes es un ejemplo de la mujer que usa su yo poético femenino para crear un libro sólido y no por ello menos cargado de sensualidad o feminidad.

Los versos de Miriam Reyes están llenos de sentidos, dos o más, y esos versos construyen poemas que recuerdan la voz de Plath, no sólo la voz poética, sino su propia figura (el horno es un elemento al que se recurre). No obstante, es una voz nutrida también de otros muchos poetas españoles, no necesariamente mujeres.

¿De qué hablamos cuando decimos “poesía femenina”? ¿De decir clítoris, decir puta, decir coño? Creo que no. Hablamos de poesía femenina cuando el hecho de que el yo poético se desarrolle en su feminidad pone un plus a la poesía universal. Es decir, explora territorios desconocidos, completamente olvidados por la historia de la poesía.

Cuando Reyes dice “Mi cuerpo / qué harían con mi cuerpo / quién”, encuadramos sus versos como si los dijera una mujer, pero si cerramos los ojos, los prejuicios desaparecen y se viste en ese cuerpo desnudo la realidad múltiple del lector. Es femenina, además de cuando el lector la coloca como femenina, cuando se reconoce en un participio de género femenino (enfundada, desvalijada, sensata, comprensiva, abnegada, egoísta) o en una protagonista femenina (la propia Bella Durmiente, Cenicienta, Alicia).

Hablar de los niños que no nacerán de nuestro vientre o usar la imagen de “madre castradora” se atribuye obligatoriamente a la mujer, y se denosta por el simple hecho de usarse. Si una poeta quiere crear una imagen con el cuerpo, con la reproducción, hablará del útero o de la madre culpable que no quiere dar vida, necesariamente,  no de la próstata ni de los testículos, no porque no quiera, sino porque habla de lo que experimenta, usa los elementos que tiene más a mano.

Aun así, creo que hacer una defensa del yo poético femenino reduce la fuerza intrínseca de los versos de Miriam Reyes, que con Bella Durmiente (Hiperión, 2004) quedó finalista del XIX Premio de Poesía Hiperión de ese mismo año. Reyes es vitalista y pesimista, es luminosa y oscura, es exacta y difusa.

Voy a dejaros un poema para que juzguéis vosotros mismos.

 

Nos apegamos demasiado a los hombres

esas criaturas bidimensionales e inocentes

a su piel

adherente como una tela de araña.

Me quedaría allí hasta que no dejase nada de mí

nada.

Hasta que empezamos a pesarles

como si de pronto engordásemos.

Entonces nos preguntamos

qué paso y

cuándo.

Inevitablemente nos ponemos

éticas patéticas pelenpenpéticas

pesadas peludas pelenpenpudas

no salen canas arrugas

caries estrías verrugas

la sangre no circula.

Nos explota por dentro.

Se llevan nuestra piel pegada a tiras

y en sus manos algún órgano fácil de vender.

 

En realidad no saben lo que hacen

sólo quieren liberarse de la carga.

 

El último poemario de Miriam Reyes es Desalojos (Hiperión, 2008).

, , , ,

3 comentarios

“El panorama goza de buena salud, sólo hace falta que la poesía se acerque más al público”

Una voz sensible y potente. Un lenguaje insólito y un sentido de las cosas (los objetos, los lugares, las sensaciones) muy particular. Sara Herrera Peralta (Jerez de la Frontera, 1980) es una de las poetas españolas actuales más reconocibles. Su último libro publicado es Provocatio, que además viene precedido por un premio, el XVIII Premio de Poesía “Ana de Valle”. Sara Herrera Peralta no es nueva: ha publicado La selva en que caí (Torremozas, 2007), De ida y vuelta (Difácil, 2009) y Sin cobertura (La Bella Varsovia, 2010). Vive en París, pero sigue toda la actividad cultural española, de lo que da cuenta en su blog personal, El futuro tiene forma de huracán.

Jara C.: Tengo entre las manos Provocatio, tu último poemario publicado. La portada es ya toda una declaración de intenciones. ¿Había algo de deseo de entrar desapercibida, como una hormiguita, por las rendijas y los huecos para retratar cómo somos las personas?

Sara Herrera Peralta : Esas hormigas, cuya creadora es la artista avilesina Soledad Córdoba, representan el trabajo incansable de esos animales pequeños, que efectivamente pasan a menudo desapercibidos, pero que construyen “complejas, estructuradas y jerarquizadas sociedades“. Hay parte de retrato y parte de búsqueda, más que descriptivo, hay un trabajo que quiere hacer preguntas. Los ojos de la mujer buscan una respuesta en el lector.

J.C.: ¿En tus poemas también buscas esa mirada inocente, pero inquisitiva, que recorra los lugares sobre los que menos reflexionamos de nuestra ciudad, una ciudad que puede ser cualquiera? (Pienso, por ejemplo, en la peluquería, en el McDonald’s, en el Mercadona, en las propias aceras…).

S. H. P.: Provocatio quiso ser un humilde homenaje a los habitantes de la ciudad en la que ahora vivo, sí, pero es una ciudad que es también un poco mis ciudades anteriores, ciudades que serán, a su vez, muchas otras ciudades, incluso las que nunca pisé. Las páginas de Provocatio hablan de este mundo rápido y materialista, de sueños frustrados, pero también de nuevos proyectos y de esperanza. Quiere ser un grito, una llamada de atención. Todos esos lugares forman parte de nuestra vida diaria, de nuestro entorno, y lo cotidiano siempre me pareció materia poética.

J. C.: ¿Qué te sugiere la palabra realismo? ¿La asocias a tu poesía?

S. H. P.: “Realismo” me sugiere un movimiento, una corriente, una etiqueta, pero mi poesía trata de hablar del ahora, de hacer preguntas, sin muchos símbolos, sin un lenguaje complicado que se aleje del lector, eso es cierto. Me interesan autores a los que se les ha asociado con esa escuela o con la de la poesía social, imagino que es algo evidente.

J. C.: Igual que partes de un entorno local pero que se puede extrapolar, también con el lenguaje pretendes algo parecido, ¿no crees? No usas símbolos, pero sí que asocias conceptos que sorprenden, que emocionan o que asustan, aunque no te separes de la realidad.

S. H. P.: De lo contrario estaría acercándome más a la narrativa, que hablemos de ese entorno próximo no significa que el texto sea exclusivamente descriptivo. Busco el juego y la ironía, también, aunque sea algo con lo que uno deba andarse con cuidado.

J. C.: En otras ocasiones te han preguntado por la narrativa y por el hecho de que elijas poesía y no prosa para expresarte. Es una pregunta significativa. ¿De dónde viene este deseo de usar poesía para indagar en lo ajeno? ¿Cuáles son tus referentes a nivel artístico y tus autores de cabecera?

S. H. P.: No sé el porqué ni el cómo ni el cuándo exactamente empecé a escribir poesía. Lo que sí sé es que desde hace unos años es una forma de comunicar, de contar, y un género en el que me siento mucho más cómoda que en el resto. He bebido mucho de Szymborska, Hierro, Herta Müller, Valente, Goytisolo, Ángel González, Nicanor Parra, Juan Carlos Mestre, Juan Gelman, Benedetti, Blas de Otero… admiro a poetas más jóvenes y que escriben ahora como Miriam Reyes, David Eloy Rodríguez, Sofía Castañón, Carmen Camacho, Alba González, Elena Medel, Laura Casielles, Alberto Santamaría, Ignacio Escuín, Ana Gorría, Pablo García Casado, Mercedes Cebrián, José María Cumbreño o los portugueses José Miguel Silva o Filipa Leal. Me dejo muchos nombres y creo, además, que la poesía bebe también de la música o del cine y otras Artes, y entonces pienso en Tom Waits, Leonard Cohen, Georges Moustaki o Frida Kahlo, Chillida, Juan Genovés o Louise Bourgeois. Casablanca también inspiró un poemario. Y hablábamos antes de que lo cotidiano también es fuente diaria, también inspira. Mis referentes van y vienen, aunque algunos siempre están en el mismo lugar de la estantería, a mano por si acaso.

J. C.: Ahora que citas a poetas actuales… ¿Cómo ves el panorama español? Y ¿cómo es seguirlo “a distancia”, desde otro país? Supongo que hace que cambie mucho la perspectiva.

S. H. P.: En España hay mucha gente joven y/o novel escribiendo y publicando, gracias, entre otras cosas, a nuevos certámenes y a muchas editoriales independientes que consiguen sobrevivir y apostar por la poesía a pesar de la que está cayendo. Echo de menos más nombres de mujeres en la lista de muchos premios, en el catálogo de muchas editoriales, en la composición de los jurados o en los nombres de los críticos de los periódicos y medios especializados. También en los nombres de los autores de los libros de las críticas literarias. Pero a mí me parece, quizá por optimismo, que el panorama goza de buena salud, que hay muchas voces diferentes, que hay lugar para todos, y que hay más encuentros de poesía, festivales y otros tipos de eventos literarios o poéticos. Sólo falta que la poesía se acerque más al público, y hay muchas vías y formas de hacerlo, pero demasiadas partes implicadas. Cada vez que voy a una librería y me acerco a la sección de poesía me pregunto para quién estamos en realidad escribiendo. Cuántas cosas estamos haciendo mal.

J.C.: ¿Cómo se puede acercar la poesía al público? Tú coordinas el proyecto Yo también Leo, para el fomento de la lectura. ¿Crees que debería haber más propuestas como estas? ¿Se ve muy diferente el panorama en Francia o sufre de la misma abulia que España?

El panorama se parece al español. Nos da miedo lo nuevo, también la llegada del formato electrónico hace tener miedo a las editoriales, por ejemplo, pero no sólo a ellos, sino al resto de las partes implicadas en el proceso de edición. Ya se están haciendo cosas por la poesía, hay colectivos cuyas propuestas me parecen que se deben aplaudir, como las performances del Elefante Rosa, los ciclos y eventos del Cangrejo Pistolero, las fiestas polacas de la Bella Varsovia… Hay festivales y encuentros que se organizan con mucho trabajo y esfuerzo, como versátil.es, La ciudad en llamas, Cosmopoética… Hay gente trabajando y creyendo en ello; falta, sin embargo, una apuesta general por la Cultura, pero a nivel de gobiernos, de país. Hay muchas formas distintas, pero no me imagino cuál o cuáles de ellas serían las más acertadas o exitosas para que se pida más poesía en un país que se traga una programación televisiva llena de prensa del corazón y de “reality shows”. No lo sé, no sé cómo podríamos hacerlo mejor. Este año organizamos la segunda edición del proyecto “Yo también leo”. Consiste en que jóvenes, y no tan jóvenes, de hasta 30 años de edad (incluidos) envíen una pequeña reseña del libro que están leyendo, junto a una foto, a una dirección de e-mail para luego recopilarlas todas en el blog del proyecto. El/la ganador/a recibirá en su casa un lote de casi 30 libros firmados y dedicados por cada uno de sus autores, la mitad de ellos son de poesía. El proyecto es posible gracias a la generosidad de los escritores y de algunas de las editoriales que participan. A pesar de que no es la primera edición, de que en Facebook el proyecto tiene casi 300 seguidores, el plazo termina el próximo mes de abril y aún no ha participado nadie. No sé si es desidia, si es pereza, si es que no hay ganas de leer libros, no lo sé, soy de las que piensan que por el camino se aprende de los errores y que tal vez algún día, después de tanto equivocarnos, lo hagamos mejor.

  • Título: Provocatio
  • Autora: Sara Herrera Peralta
  • Nacionalidad: española.
  • Editorial: Ayuntamiento de Avilés (XVIII Premio de Poesía “Ana de Valle”).
  • Año: 2010
  • Género: poesía.

El próximo libro de Sara Herrera Peralta se llamará Shock y saldrá próximamente en Baile del Sol. Los beneficios de autor estarán destinados a una fundación benéfica para proyectos de escolarización y educación en África.

, , , ,

4 comentarios

Cháchara

cháchara.

(Del it. chiacchiera, en pronunciación infl. por ciacciare).

1. f. Conversación frívola.

2. f. coloq. Abundancia de palabras inútiles.

3. f. pl. Baratijas, cachivaches.

Dice la señora Rae.

  • Título: Cháchara
  • Autor: Juan Bonilla.
  • Nacionalidad: española.
  • Editorial: Renacimiento.
  • Año: 2010.
  • Género: poesía.
  • Precio: 9 euros.

¿Recordáis la peli de Nadie conoce a nadie? Si el nombre de Juan Bonilla no os dice nada: es el autor de la novela que dio título a ese filme.

A pesar de ello, a pesar de novelas y de esta entrada sobre su poesía, Juan Bonilla es, sobre todo, un excepcional escritor de relatos. Tanta gente sola, de 2009, es uno de esos libros de (re)lectura obligatoria.

Pero hablemos de poesía.

“Cuestiones personales”, “Lugares sagrados“, “Imitraiciones” y “Literhartura” son las cuatro partes sobre las que se vertebra este poemario, merecedor del Premio Villa de Rota en su edición de 2009.

Las cuestiones personales son poemas que giran en torno a su propio yo, al yo poético, al yo de todos. Al yo global (“La Y es un tirachinas. / la o una piedra”). Los lugares sagrados pueden ser santurarios o estadios de fútbol, hospitales, galerías comerciales o simplemente su Cádiz natal, que merecen una reflexión filosófico-poética, mezcla de realismo y sentimentalismo, de versos concisos ( “engañarme a mí mismo / con tal de no estar solo”) e imágenes teóricas (“cuando suene la hora en que dejen de sonar las horas”), donde el lenguaje adquiere protagonismo.

Las imitraiciones son imposturas. Bonilla es Catulo es Quim Monzó es Gil de Biedma. Curioso camaleón. Literhartura concluye la obra con bofetadas de originalidad y cháchara (véase definición al principio de la entrada). Y termina con una revisión de la Rima IV de Bécquer. En todas partes, dice Bonilla, “encuentras poesía“.

 

Esta entrada se acabó de publicar cuando @palomarinero tuiteó:

“Y mientras saboreo una gominola de coca-cola, me pregunto qué coño voy a hacer de mi vida”.

, , , , , ,

4 comentarios

2010 Memories

Al modo de los medios, las revistas y críticos literarios y cinematográficos de prestigio, La Planta Baja también quiere hacer un repaso de las publicaciones recomendables de este año.

(+) Acompañamiento musical.

Libros:

Poesía:

  • Título: Poemas de amor
  • Autora: Anne Sexton.
  • Editorial: Linteo
  • Año: 2009
  • Número de páginas: 166.

Esta es la única excepción de la lista, ya que se trata de un libro de 2009. Yo he descubierto a Anne Sexton este año, así que para mí este poemario es tan importante como otros que han salido en 2010.

Cualquier cosa que diga de esta autora, ganadora del premio Pulitzer como poeta, o de este libro en concreto ya está dicho. La feminidad, hablar abiertamente de sexo y las fracturas, la que se hizo cayéndose por las escaleras de su casa y la de su personalidad (empezó a escribir por prescripción médica de su psicoanalista) marcan esta obra deliciosa.

Prosa:

  • Título: Sexografías
  • Autora: Gabriela Wiener
  • Editorial: Planeta
  • Año: 2010.
  • Número de páginas: 220.

En cuanto a la prosa, mi recomendación clarísimamente es Sexografías, de Gabriela Wiener. Después del prólogo de Javier Calvo, se suceden una serie de reportajes realizados bajo un hilo conductor: el sexo. Como una nueva Truman Capote, la periodista peruana se ve inmersa en diferentes situaciones: se somete a una donación de óvulos, visita travestis y putas en París, accede a un intercambio de parejas… Todo relatado desde un punto de vista subjetivo pero sin que dejemos de ver la objetividad del suceso.

Sorprendente lectura.

Páginas web:

Tenían veinte años y estaban locos es una propuesta que nos deja este 2010, repleta de poetas nacidos alrededor de los 90. Algunos son españoles, como David Leo, Laura Casielles, Emily Roberts o Unai Velasco. Otros son extranjeros, escogidos por la autora de la bitácora, la estudiante de Periodismo y columnista de Público Luna Miguel. Entre estos últimos destacan Natalia Litvinova, Ellen Kennedy, Agostina Ciccione o Steve Roggenbuck. Luna es la responsable de algunas de las traducciones del inglés.

Una lectura nueva y refrescante, que demuestra dos cosas: que la juventud no es sinónimo de inexperiencia y que la belleza no reside sólo en la juventud.

Películas:

  • Título: Poetry (Poesía).
  • Título original:
  • Director: Lee Chang-dong
  • Nacionalidad: surcoreana.
  • Productora: Korea Theatrical Run.
  • Año: 2010.
  • Género: Drama.
  • Reparto: Yoon Jeong-hee (윤정희), Kim Hee-ra (김희라), Lee David (이다윗), An Nae-sang (안내상 ).

Poetry es una peli de la que ya hablé en su momento aun sin haberla visto.  Bajo el planteamiento de anciana a la que le diagnostican alzheimer, una violación, un suicidio y un niño huérfano podría resultar dramática hasta el colapso, sin embargo, tiene ese estilo asiático, me atrevería a decir japonés, de relente, de relato que va calando, de palabras lentas con imágenes poderosas.

Hay algunos diálogos prescindibles o absurdos, pero en general, es una película que se disfruta y planta su semilla en el espectador. Y la poesía, siempre la poesía, como excusa de la vida.

Discos:

Este terreno es quizás en el que más he dudado. Ha habido discos muy reseñables este año, de soul, como 74 de Sly Johnson, del que ya hablé aquí hace un par de meses; o de rap, que este año ha dejado buenos trabajos, como el de Sharif: A ras de sueño. O el de otro maño, en este caso el primer disco completamente en solitario de Rapsusklei, Pandemia. En el terreno del rock de cantautores, me ha parecido de los mejores Daiquiri Blues de Quique González, que pensaba que había salido este año, pero resulta que contrastando diferentes fuentes es de 2009.

Sin embargo, me he decantado por un disco de esos que salen para sacar tajada de un artista muerto.

  • Título: El alpinista de los sueños. Tributo a Antonio Vega
  • Intérpretes: varios cantautores.
  • Nacionalidad: española.
  • Sello: Universal.
  • Año: 2010.
  • Género: pop, rock.

Están en este disco todos los cantautores de moda. Modernitos la mayoría de ellos, como Lori Meyers, Marlango, Zahara, Love of Lesbian, otros dinosaurios como Bunbury o Los Planetas. Y comerciales, como Nena Daconte o Amaral. De estos últimos, la versión es bastante mala.

Y ya está casi todo dicho, interpretaciones nuevas de las canciones más famosas del compositor madrileño, fallecido en 2009. Algunas muy curiosas como la de Bebe con el rapero y cantante Shinoflow, otras bastante dignas como El patio de mi recreo, de Marlango. La increíble voz de Anni B Sweet versionando “Se debaja llevar por ti”.  Y la que más me gusta:

En Facebook podéis escribir vuestras recomendaciones de 2010.

, , , , , , , , , , , , , , ,

4 comentarios

A %d blogueros les gusta esto: